El Micromanager y como enfrantarlo
Micromanager es el término utilizado para identificar a las personas que centran toda su atención en controlar detalles sin importancia, a largo plazo puede ser perjudicial para la organización. El micromanager ignora lo verdaderamente relevante para su empresa.
Esta forma de llevar la jefatura es más frecuente de lo que imaginamos y muestra una falta de perspectiva y de visión estratégica.
Lo peor del Micromanager es que en muchas ocasiones, suelen ocupar puestos de dirección, lo que implica que están al cargo de equipos pese a su evidente incapacidad de gestionarlos. Esto puede causar muchísimas insatisfacciones en el personal, quienes terminaran buscando otra opción laboral para desarrollarse profesionalmente.
El micromanager y como enfrantarlo
Los rasgos que caracterizan a los Micromanagers son los siguientes:
- Nunca están satisfechos con los resultados finales. Si la tarea no se ha realizado exactamente como ellos habían pedido, nunca mostrarán su satisfacción.
- Quieren saber en todo momento dónde están los miembros de su equipo y en lo que están trabajando a cada instante. Pide informes continuamente sobre el estado de los proyectos.
- Solicita ir en copia de todos los correos electrónicos, síntoma inequívoco de su obsesión por el control.
- No son conscientes de lo mucho que obstaculizan la productividad de su equipo y la suya propia.
Con esto no estamos diciendo que un jefe de área no debe estar pendiente de lo que hace su personal, sin embargo, los Micromanagers pecan en intensidad.
Coexistir con la microgestión no es lo más deseable ni para nuestra productividad personal ni para nuestra eficiencia profesional. Las personas que sufren sus efectos a menudo experimentan sensación de frustración y desmotivación.
Entre las consecuencias de este tipo de liderazgo se encuentra el hecho de que el desarrollo de los colaboradores se ve afectado, ya que su superior exige ser consultado en todo momento, ningún miembro del personal tiene la facultad de tomar decisiones, lo que provoca inseguridad y una sensación de que, no importa cuánto se esfuerce, su trabajo nunca será tan bueno como el que el líder espera.
Asimismo, es común que el personal bajo este tipo de administración tema proponer nuevas ideas, algo que puede afectar enormemente a la evolución del equipo y de los procesos de trabajo.
Finalmente, el ambiente de desconfianza que genera un jefe que practica el Micromanagement, provoca que sus subordinados sientan que no pueden trabajar sin contar con su supervisión en todo momento, una actitud desgastante para ambas partes.

Te ayudamos a lidiar con los Micromanagers
1. Elimina cualquier situación que incite la Microgestión:
Si te ves obligado a trabajar con un micromanager cuya máxima inquietud sea el control, facilítasela a tu manera. Ofrécele informes detallados y anticípate a las posibles tareas que te pueda pedir. Tenlo todo por escrito para su tranquilidad y la tuya en caso de conflicto.
2. Informa de manera proactiva:
Los micromanagers quieren estar involucrados en todos y cada uno de los pasos de la puesta en marcha de un proyecto. La solicitud de cambios y de actualización de cómo va el proceso será la tónica constante.
3. Hazles saber cómo afectan sus decisiones a tu productividad:
En el cara a cara será más fácil mantener una conversación sensata con un micromanager. Explícale cuidadosamente que su insistencia tiene efectos negativos sobre tu productividad, lo que a la larga puede afectar a tu compromiso con el proyecto común de la empresa.
4. Ofrece alternativas:
Con total respeto, puedes proponer realizar una tarea sin su supervisión y ofrecerle la posibilidad de revisar todo el proceso al terminar. Estarás haciéndole saber que puedes y quieres trabajar de forma más independiente, al mismo tiempo que le ofreces la posibilidad de revisar tus posibles errores.
No cometas el error de pensar que tu papel como líder consiste en controlar y supervisar todos los detalles. Con ese excesivo afán controlador lo único que consigues es asfixiar la actitud de tus colaboradores y probablemente frustres cualquier intento de creatividad.
Los “micromanagers” temen el cambio, los líderes lo buscan. Los líderes fomentan la autogestión, mientras que los “micromanagers” intentan por todos los medios ejecutar y controlarlo todo. Lo que de verdad necesita un equipo en una empresa del siglo XXI es un líder que les diga con claridad qué espera de ellos. En definitiva: un líder que sepa “cómo comunicar sus ideas”.
No se trata de comunicar “más” o de forma “constante” (también tienes que dejar tiempo para que tu equipo “haga”). “Más” no es sinónimo de “mejor”. La sobreinformación es fruto de una comunicación deficiente y, en general, refleja una falta de conocimiento sobre el “qué”.
Cuando te pares a pensar “qué” quieres y “para qué” lo quieres, seguramente te des cuenta de que aquello que inicialmente considerabas muy importante, no lo es tanto. Si haces esa reflexión, te resultará más fácil después comunicarlo a los demás miembros de tu equipo con claridad y efectividad.
Sin darte cuenta, habrás dejado de ser un micromanager para convertirte en un buen líder.
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